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Blog · Maquillaje

Maquillaje para madre de la novia y madrina: cómo verte espectacular sin dejar de reconocerte

Si eres la madre de la novia o la madrina, hay una frase que escucho muchísimo cuando te sientas en mi silla:

«No quiero verme cargada».

Y lo entiendo perfectamente.

Pero casi siempre, debajo de esa frase, hay otra cosa distinta. No es una cuestión de cantidad. Es que te da miedo verte disfrazada. Te da miedo salir en las fotos y no reconocerte.

Y no es lo mismo.

Se puede llevar muy poco maquillaje y no reconocerse. Y se puede ir muy arreglada y seguir siendo tú.

Confundir las dos cosas hace que muchas mujeres acaben yendo apagadas a un día en el que se merecían ir espectaculares.

Porque tú también estás en ese día. Sales en cientos de fotografías, te abrazan, te emocionas, bailas, te hacen vídeos y formas parte de todos esos recuerdos que después se quedan para siempre.

Y ese día no vuelve.

No es tu día, pero también es tu día

Vamos a quitarnos esto de encima, que es lo que más pesa:

Arreglarte no le quita nada a tu hija.

Nadie va a mirar a la madre de la novia y pensar que está robando protagonismo por llevar la piel bonita, la mirada definida o un labio que le favorece.

Lo que sí se nota es lo contrario: arreglarse a medias por miedo a destacar. Y eso, en las fotografías, se ve.

El equilibrio no está en ir a menos.

Está en ir bien.

En sentirte elegante, favorecida y tú misma.

Eso es lo que busco cuando maquillo a una novia, a una invitada, a una madrina o a la madre de la novia: adaptar el maquillaje a tu rostro y a la ocasión, no aplicar una fórmula porque tengas determinada edad o porque seas la madre de la novia.

Si tienes 50 o 60 años y sientes que ya no te queda bien nada

Esto me lo dicen muchísimo.

Y quiero contarte por qué pasa.

No es que hayas dejado de favorecerte. Es que la técnica que te funcionaba hace veinte años ya no funciona necesariamente sobre la piel de hoy, y nadie te avisó.

La piel cambia. Puede estar más seca, tener menos elasticidad, líneas de expresión o zonas con distinta textura.

Y la reacción instintiva suele ser poner más producto para intentar taparlo.

Pero muchas veces ocurre justo lo contrario: cuanto más producto ponemos donde no hace falta, más se nota la textura.

Lo que de verdad cambia el resultado no es utilizar veinte productos distintos, sino saber cómo aplicarlos:

Si quieres profundizar en este tema, también puedes leer mi guía sobre maquillaje para piel madura.

La piel es donde se gana o se pierde un buen maquillaje

En una boda vas a estar muchas horas, con calor, abrazos, emoción y una cámara delante prácticamente todo el tiempo.

La piel es lo que sostiene todo lo demás.

Por eso, antes de tocar una base, dedico tiempo a preparar la piel: hidratar según lo que necesita, dejar que los productos se asienten y trabajar sobre una superficie cómoda y equilibrada.

Una piel bien preparada hace que el maquillaje se integre en lugar de quedarse encima.

Y hay algo que para mí es fundamental: que la piel siga pareciendo piel.

El objetivo no es conseguir una superficie completamente lisa, sin poros ni líneas de expresión. Eso no existe en una cara real y, además, en fotografía y de cerca puede terminar viéndose artificial.

Quiero que sigas viendo tu piel, tus facciones y tu expresión.

Solo que en su mejor versión.

La mirada: definida, no endurecida

Aquí está la diferencia entre definir la mirada y endurecerla.

Con los años, el párpado y la zona del contorno de ojos cambian. Una línea demasiado gruesa, una sombra demasiado oscura o una mala colocación del producto pueden cerrar la mirada en lugar de abrirla.

Pero eso no significa que tengas que renunciar al eyeliner, a las sombras oscuras o a una mirada marcada.

Significa que hay que saber dónde y cómo colocarlos.

Los tonos que te favorecen tampoco dependen de tu edad.

Dependen del color de tus ojos, de tu piel, de tu pelo y, por supuesto, de tus propios rasgos.

Por eso no creo en el típico maquillaje de madrina que consiste en ponerle a todas las mujeres la misma sombra, el mismo eyeliner y el mismo labio.

Tu edad me da información. Tu rostro me da mucha más.

El labio: sí puedes llevar color

Existe la idea de que, a partir de cierta edad, hay que llevar el labio neutro y pasar desapercibida.

No.

Un labio intenso y bien elegido puede aportar luz, estructura y muchísima elegancia.

A muchas madrinas les favorece más un vino, un rojo o un tono profundo bien escogido que un nude que simplemente las deja sin expresión.

Lo importante es encontrar el tono exacto para ti, teniendo en cuenta tu piel y el conjunto del maquillaje.

Y también saber equilibrar.

Si el labio tiene protagonismo, la mirada puede ser más suave.

Si la mirada es la protagonista, podemos bajar la intensidad del labio.

No hay reglas universales. Hay equilibrio.

Maquillaje de día o de noche: qué cambia realmente

Menos de lo que mucha gente piensa.

No se trata simplemente de poner más maquillaje porque sea de noche.

En una ceremonia de día hay luz natural y todo se ve más: los bordes, las transiciones, la textura y cualquier exceso de producto.

Por eso se puede trabajar con más suavidad y precisión.

Por la noche, la iluminación artificial suele ser diferente y un maquillaje demasiado suave puede desdibujarte en las fotografías. Ahí podemos subir la intensidad con tranquilidad.

Y si la celebración empieza de día y termina de madrugada —algo bastante habitual en las bodas de Gran Canaria— lo que busco es un punto medio que funcione durante todo el día, no un maquillaje de noche a las once de la mañana.

Un maquillaje de madrina que aguante desde la ceremonia hasta el último baile

En Gran Canaria esto no es un detalle.

El calor y la humedad pueden poner a prueba cualquier maquillaje, especialmente durante una boda en los meses más cálidos.

Y una boda puede durar doce o catorce horas.

La duración no se consigue simplemente poniendo más producto ni retocando cada dos horas. Se consigue desde el principio: preparando bien la piel y eligiendo las texturas adecuadas para el día que tienes por delante.

Si quieres saber más sobre cómo trabajo la duración en este clima, puedes leer también mi artículo sobre cómo hacer que el maquillaje aguante el calor y la humedad en Gran Canaria.

Y para el día de la boda, lo que necesitas llevar contigo es mucho menos de lo que imaginas: lo justo para retocar el labio cuando haga falta y poco más.

Nada de cargar con un neceser entero.

¿Y si es una comunión o un bautizo?

La filosofía es la misma, aunque cambia el tipo de celebración.

Una comunión o un bautizo suelen ser eventos de día, familiares y bastante largos. El maquillaje pide frescura: una piel luminosa, una mirada definida pero suave y un acabado que aguante la iglesia, las fotografías, el almuerzo y el resto del día.

Y sí, también puedes contar conmigo para este tipo de ocasiones.

Trabajo con maquillaje a domicilio en Gran Canaria, algo especialmente cómodo cuando tienes que organizar peluquería, vestido, familia y horarios y no quieres añadir un desplazamiento más a la mañana.

La prueba de maquillaje para madrina y madre de la novia

Con las novias, la prueba de maquillaje es imprescindible para mí.

Con la madre de la novia y la madrina la recomiendo especialmente, sobre todo si nunca te has maquillado con una profesional o si tienes claro que no quieres sentirte diferente a ti misma.

La prueba sirve para verte antes del día de la boda, decidir con calma, comprobar cómo funciona el maquillaje en fotografía y ajustar todo lo que sea necesario.

Pero hay otra cosa que para mí es incluso más importante: te quita la incertidumbre.

Llegas al día de la boda sabiendo cómo vas a verte.

Sin el miedo de sentarte delante de una maquilladora y pensar:

«A ver qué me hace.»

Entonces, ¿cómo debería ser el maquillaje de una madrina?

No hay un único maquillaje correcto para una madrina.

Puede ser natural, luminoso, sofisticado, con una mirada marcada o con un labio rojo.

Lo importante es que tenga en cuenta:

Porque una buena maquilladora no debería decidir por ti cómo tienes que verte.

Debería ayudarte a descubrir qué te favorece.

Lo que quiero que te lleves de aquí

Que no tienes que elegir entre ir apagada o ir disfrazada.

Esa nunca fue la elección.

Lo que busco es que entres en la iglesia sintiéndote bien, que en las fotografías salgas guapa y que cuando te mires al espejo esa mañana sigas viendo tu cara.

Un poco más luminosa.

Un poco más descansada.

Un poco más definida.

Pero tuya.

Maquillar para descubrir, no para cubrir.

Contigo también.

QUIERO QUE ME MAQUILLES TÚ

Preguntas frecuentes sobre el maquillaje de madrina y madre de la novia

¿Cómo debe ir maquillada la madre de la novia?

No existe un único maquillaje que una madre de la novia deba llevar. Lo ideal es adaptar el maquillaje a sus rasgos, su piel, el vestido, el horario de la boda y, sobre todo, a cómo quiere verse.

No tiene que ir más discreta simplemente por ser la madre de la novia. Puede llevar una mirada definida, un labio intenso o un maquillaje muy luminoso. La clave está en encontrar el equilibrio para que se vea elegante y favorecida sin perder naturalidad.

Tengo 60 años, ¿qué maquillaje me favorece para una boda?

A los 60 no necesitas dejar de maquillarte ni utilizar únicamente maquillaje “natural”. Lo que necesitas es adaptar la técnica a las características actuales de tu piel.

Una buena preparación, capas finas, cobertura localizada, texturas adecuadas y una correcta colocación de la luz pueden cambiar completamente el resultado.

La idea no es intentar borrar la edad, sino que el maquillaje acompañe tus facciones en lugar de taparlas.

¿Puede la madre de la novia llevar el labio rojo?

Sí, por supuesto.

Un labio rojo puede resultar especialmente elegante en una madre de la novia o una madrina. Lo importante es dar con el tono que armoniza con su piel y equilibrar el resto del maquillaje.

Un rojo no tiene por qué resultar excesivo. Bien elegido, puede ser precisamente lo que aporte luz y personalidad al rostro.

¿Se pueden llevar brillos o purpurina con la piel madura?

Sí, aunque hay que diferenciar entre luminosidad y exceso de brillo.

Una piel madura puede quedar preciosa con puntos de luz estratégicamente colocados. Lo que suele funcionar peor es cubrirla de partículas grandes o aplicar brillo indiscriminadamente sobre zonas donde la textura ya es visible.

La clave está en elegir la textura adecuada y colocarla donde favorezca.

¿Cuánto dura un maquillaje de madrina?

Un maquillaje profesional de madrina está pensado para acompañarte durante muchas horas, desde la ceremonia hasta la celebración.

Depende de muchos factores: cómo se ha trabajado la piel al principio, las texturas utilizadas, el clima y las características de cada rostro. En Gran Canaria, además, hay que contar siempre con el calor y la humedad.

Por eso la duración se trabaja desde el primer paso, no únicamente con retoques posteriores.

¿Se puede hacer una prueba de maquillaje si soy la madrina?

Sí. De hecho, la recomiendo especialmente si es la primera vez que trabajamos juntas o si tienes miedo de verte demasiado maquillada.

La prueba permite conocernos, probar el estilo que te gustaría llevar, comprobar cómo se comporta el maquillaje y hacer fotografías antes de la boda.

Así, el día del evento no tienes que dejar nada a la improvisación.

¿La maquilladora se desplaza a domicilio en Gran Canaria?

Sí. Ofrezco servicio de maquillaje a domicilio en Gran Canaria para bodas, comuniones, bautizos y otros eventos.

Para una madrina o una madre de la novia puede ser especialmente cómodo poder prepararse en casa y evitar desplazamientos el día de la celebración.

Si quieres saber si tengo disponibilidad para tu fecha, puedes consultarme directamente.

¿Cuánto cuesta el maquillaje de madrina o madre de la novia en Gran Canaria?

Depende de bastantes cosas: el tipo de servicio, si incluye prueba previa, cuántas personas se maquillan, la hora a la que hay que estar lista y el desplazamiento hasta el lugar de la celebración.

Por eso prefiero darte un precio pensado para tu caso y no una cifra general que luego no se ajusta a nada.

Cuéntame tu fecha, dónde es la celebración y qué necesitas, y te respondo yo misma con disponibilidad y presupuesto. Sin ningún compromiso.

Si has llegado hasta aquí

Te dejo esto, por si te sirve

Escribí una guía que se llama «Los imprescindibles de verdad». Los pocos productos que realmente sostienen un buen maquillaje, en cuáles merece la pena gastar y en cuáles no.

Sin marcas y sin una lista interminable de compras. Solo lo que de verdad necesitas saber:

  • Los 7 productos que se quedan, y por qué.
  • En cuáles merece la pena gastar.
  • En cuáles no hace falta gastar tanto.
  • Lo que puedes ahorrarte y casi todo el mundo compra.
  • Qué buscar realmente cuando eliges un producto.

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Guía Los imprescindibles de verdad, de O'Hara Valderas

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